El terreno del barrio Policarpa fue una vez un espacio sin dueño a donde las familias víctimas de desplazamiento forzado por el conflicto armado, llegaron a encontrar refugio hacia los años 60. En ese entonces el Partido Comunista ya se había establecido en Colombia bajo preceptos de unidad y compañerismo y sus líderes empezaron a luchar por estas familias. La historia de esta relación es contada por Ana Castellanos, fundadora del barrio.